Marco Molina
Marco Molina nació en San José. Después de terminar el colegio, con un grado técnico de diseño gráfico y fotografía, trabajó en fotografía comercial lo cuál contrastó mucho con su amor primario por la naturaleza. Desertó la universidad después del primer semestre y empezó a viajar por el mundo. Durante sus primeros 6 meses de viaje, visitó Alemania, India, Nepal, Sri-Lanka, conociendo diferentes escenarios y teniendo una profunda fascinación por las historias de las gente y experimentando conflicto internamente por los severos contrastes sociales, y la gravedad de la crisis climática en el mundo.
Ese viaje despertó una profunda sensibilidad y necesidad de justicia entre quienes sostienen la cámara y quienes están del otro lado del lente. La importancia de las historias y quienes las cuentan. Un viaje que apenas empezaba. Aproximadamente a los 20 años de regreso en Costa Rica, empezó a visitar Monteverde, un sitio montañoso en Costa Rica, donde su alma encontró más Calma en conexión con la naturaleza. Actualmente vive ahí.
Su trabajo como ilustrador de naturaleza tomó fuerza al regresar de ese primer viaje y empezó a formar currículo como ilustrador de naturaleza, su trabajo fue publicado en guías de plantas y mariposas de Costa Rica. Poco a poco, encontró un problema que despertó una pasión. El espacio entre la ciencia, la cultura y el arte puede ser una y forma de crear un puente para que ambas caminen en conjunto hacia una meta de beneficio planetario: La Conservación.
El porqué, tiene que ver con su creencia de que las personas generalmente no quieren vivir en conflicto con sus ecosistemas. Pero muchas veces han sido arrastradas a prácticas nocivas por los sistemas económicos imperantes. Pero cuando una historia, una imagen, les devuelve aquello que les ha sido quitado, es posible que se encienda una llama, que inspire a armonizar su conexión con la naturaleza donde sea que estén.